Ginecología & Estética

Consultorio Médico Integral

Nutrición celular

Nutrición celular

Nutrición celular

TERAPIA BIOLÓGICA DE REVITALIZACIÓN CELULAR

 No existe una edad indicada para proteger nuestro bienestar y aumentar nuestra calidad de vida. Las señales del deterioro celular son claras y se ven reflejadas en nuestro cuerpo: agotamiento, debilidad, fatiga crónica, estrés, falta de memoria y de concentración, disminución de la libido, pérdida de potencia física, psíquica o sexual, dolores y otros síntomas. Todos ellos son motivo para transitar el camino de la revitalización biológica o nutrición celular con peptonas.

Las peptonas son nutrientes  exclusivos compuestos por elementos naturales indispensables para el mantenimiento del equilibrio orgánico. Tienen una acción específica sobre cada órgano del cuerpo en particular y actúan compensando las funciones celulares y estimulando la función antioxidativa (reparación y renovación celular) de ése órgano. La terapéutica con peptonas tiene como característica principal la restauración y reactivación de las funciones biológicas, aportándole a nuestras células desgastadas o dañadas los nutrientes  imprescindibles  para el óptimo funcionamiento de nuestro organismo. Actúan protegiendo nuestro bienestar, previniendo los efectos del envejecimiento y ayudando a evitar enfermedades crónicas. 

Otras ventajas: 

  • Excelente perfil de seguridad porque son sustancias 100% biológicas, de origen embrionario, compuestas por aminoácidos y polipéptidos de bajo peso molecular. No contienen drogas, hormonas, grasas, azúcares ni colorantes sino únicamente los componentes naturales y propios de cada tejido especifico.
  • No poseen contraindicaciones, sobredosis, efectos secundarios, ni se conocen antagonismos farmacológicos, es decir que pueden suministrarse con otros medicamentos.
  • No produce alteraciones hepáticas.

 La presentación es a través de gotas, comprimidos y/o ampollas. Es el médico tratante quien debe diseñar un tratamiento exclusivo de nutrientes celulares específicos para tratar el problema por el que consulta el paciente. Cabe aclarar que para lograr resultados perceptibles y duraderos, se recomiendan protocolos mínimos de 8 semanas.